Es muy diferente encarar los conflictos que surgen en una relación, con la actitud de revisar: ''que me pasa a mí'', que enfrentarlos con enojo, pensando que el problema es que estoy con la persona inadecuada.
Muchas parejas terminan separándose a partir de la creencia de que con ''otro'', sería distinto, y, por supuesto, se encuentran con relaciones similares, donde el cambio es sólo el interlocutor.
Por eso, frente a los desacuerdos vinculares, el primer punto es tomar conciencia de que las dificultades son parte integral del camino del amor. No podemos concebir una relación íntima sin conflictos.
La salida sería dejar de lado la fantasía de una pareja ideal, sin conflictos, enamorados permanentemente. Es sorprendente ver cómo la gente busca esta situación ideal.
Sufrir porque las cosas no son como yo me las había imaginado, no sólo es inútil, sino que además es infantil. Esta es la nueva propuesta, empezar a pensar la pareja desde toro lugar: desde el lugar de lo posible y no del ideal.
Sabias palabras por JB